Desde la primera visita hasta el montaje, cada etapa se ordena para que el mueble se adapte a tu casa y a las rutinas de tu gato, sin forzar el espacio ni improvisar anclajes.
Antes de empezar conviene dejar por escrito qué incluye nuestro trabajo y qué queda fuera. Estas precisiones evitan malentendidos durante el relevamiento, el diseño y el montaje.
La visita o videollamada inicial sirve para tomar medidas, revisar la orientación de la luz y registrar las rutinas del gato. No incluye diagnóstico veterinario ni evaluación de conducta clínica. Si detectamos señales que requieren atención profesional, lo señalamos y sugerimos consultar a un veterinario.
Un módulo compatible es una pieza que puede combinarse con otras del mismo sistema sin necesidad de anclajes nuevos ni refuerzos adicionales. Fuera de esa familia, cualquier adaptación se evalúa como trabajo aparte y puede requerir una revisión estructural previa.
La fabricación se terceriza en talleres locales de Buenos Aires. Los plazos dependen de la carga de cada taller y de la disponibilidad de materiales; los comunicamos al cerrar el diseño y los actualizamos si cambian. No trabajamos con maderas tratadas con productos tóxicos ni con piezas que no podamos verificar.
El montaje se coordina en una jornada y se entrega una guía de uso y mantenimiento. Esa guía no reemplaza la revisión periódica de anclajes: recomendamos controlarlos cada seis meses o después de mudanzas. El comportamiento del gato puede cambiar con el tiempo y el sistema admite ajustes, pero no garantizamos resultados de salud ni de conducta.
Estas condiciones forman parte del acuerdo de trabajo. Si alguna no encaja con tu caso, lo conversamos antes de avanzar con el diseño.
El método de Hábitat Felino no arranca con un plano, arranca con preguntas. Relevamos el departamento, miramos cómo se mueve el gato y recién después proponemos módulos. Estas son las cinco instancias que atraviesa cada proyecto, con lo que entregamos y lo que queda en manos del tutor.
Etapa 1
Relevamiento del hogar
Semana 1
Coordinamos una visita presencial en CABA o una videollamada guiada si el tutor prefiere hacerlo a distancia. Tomamos medidas de paredes, aberturas y circulación, registramos la orientación de la luz natural y anotamos las rutinas del gato: dónde duerme, por dónde pasa, qué muebles ya usa como atalaya. También identificamos puertas, ventanas y radiadores que no se pueden bloquear.
Etapa 2
Lectura del comportamiento felino
Semana 1 a 2
Con las fotos y las notas armamos un mapa de recorridos posibles: dónde conviene un salto corto, dónde hace falta una rampa con peldaños anchos, qué altura tolera el gato según su edad y contextura. Definimos zonas de escondite con salida doble y puntos de descanso que no queden sobre el paso humano. Si hay más de un gato, separamos territorios para evitar conflictos por recursos.
Etapa 3
Diseño modular y planos
Semana 2 a 3
Presentamos planos simples, sin renders decorativos de más, con los módulos compatibles entre sí, los materiales sugeridos según humedad y uso, y los puntos de anclaje marcados sobre la pared. El tutor revisa el conjunto, pide ajustes y aprueba la propuesta antes de que se corte la primera pieza. En esta instancia también definimos el acabado: lino lavable, sisal, madera encerada o combinaciones.
Etapa 4
Fabricación en talleres locales
Semana 3 a 5
La producción se terceriza en talleres de Buenos Aires con los que trabajamos desde hace años. Supervisamos el corte, el lijado y el sellado de cada pieza, y revisamos terminaciones antes de que salga del taller. Los herrajes y anclajes se eligen según el tipo de pared del departamento, no según un estándar genérico.
Etapa 5
Montaje y guía de uso
Jornada única
El montaje se coordina en una sola jornada, con el tutor presente para verificar alturas y ajustes finales. Al terminar entregamos una guía de uso y mantenimiento: cómo limpiar cada superficie, cada cuánto revisar los anclajes y qué hacer si el gato deja de usar una plataforma. No prometemos cambios de conducta ni resultados de salud; si aparece una duda veterinaria, la derivamos al profesional que ya atiende al gato.