Oficinas pet-friendly
Cuando una empresa abre la puerta a las mascotas, el mobiliario tiene que aguantar saltos, marcas y uso intensivo. Diseñamos recorridos y descansos que se integran a las áreas comunes sin convertirse en un parque temático.
Trabajamos con oficinas, showrooms, clínicas veterinarias y locales comerciales que quieren sumar espacios pensados para gatos sin romper la estética del lugar. Evaluamos cada ambiente, definimos recorridos y elegimos materiales seguros antes de instalar.
Trabajamos con estudios de arquitectura, empresas de mobiliario y organizaciones que quieren sumar bienestar felino sin romper la línea del proyecto. Estos son los frentes donde más nos convocan.
Cuando una empresa abre la puerta a las mascotas, el mobiliario tiene que aguantar saltos, marcas y uso intensivo. Diseñamos recorridos y descansos que se integran a las áreas comunes sin convertirse en un parque temático.
Un gato que vive en el local necesita esconderse de la circulación y observar desde arriba. Armamos volúmenes bajos y plataformas que ordenan el tránsito de personas y le dan al animal un territorio propio.
En salas de espera y consultorios, la contención importa tanto como la limpieza. Proponemos estructuras lavables, con superficies sin rincones ciegos y anclajes revisables por el propio personal.
Nos sumamos en etapa de anteproyecto para definir alturas, luces y materiales junto al resto del equipamiento. Así el recorrido felino no aparece como un agregado de último momento.
Revisamos fijaciones, cargas y puntos de anclaje antes de dar el visto bueno. Entregamos indicaciones de mantenimiento para que el cliente sepa cada cuánto controlar cada pieza.
Seleccionamos maderas, textiles y terminaciones aptas para el contacto diario. Descartamos cualquier insumo inestable o con emisiones que puedan afectar al animal o a las personas.
Si querés ver cómo aplicamos estos criterios en un caso concreto, podés revisar nuestros proyectos y pruebas o escribirnos desde la página de contacto.
Cuando trabajamos con estudios, empresas de mobiliario o locales comerciales, aparecen dudas razonables sobre qué incluye nuestra propuesta y qué queda fuera. Preferimos dejarlo por escrito desde el principio para evitar malentendidos durante el proyecto.
Diseñamos, especificamos y supervisamos la instalación de estructuras felinas integradas al interior existente. No ejecutamos obra civil, instalaciones eléctricas ni modificaciones edilicias que requieran permisos de terceros.
Nuestro aporte se limita al entorno físico y a la seguridad estructural. No prometemos cambios de conducta ni resultados médicos. Cualquier problema de salud o comportamiento debe consultarse con un veterinario o especialista en etología felina.
Trabajamos con maderas tratadas, textiles lavables y herrajes aptos para carga dinámica. La durabilidad depende del uso y del mantenimiento periódico de anclajes, que el cliente debe revisar según las indicaciones entregadas.
En oficinas, showrooms o clínicas, el cliente define las normas internas de convivencia y supervisión de los animales. Nuestra intervención no reemplaza protocolos de higiene, seguros ni habilitaciones propias de cada actividad.
Estas condiciones forman parte de cualquier propuesta para empresas y profesionales. Si algún punto no encaja con tu proyecto, lo conversamos antes de firmar para ajustar el enfoque sin comprometer la seguridad de los gatos ni la del espacio.